La Asociación Cooperación Juvenil San Miguel de ayuda a los drogodependientes organizó las primeras Jornadas de Puertas Abiertas
Es una oportunidad para que los usuarios compartan su lucha por salir del mundo de la droga
La Asociación San Miguel lleva más de treinta años atendiendo a drogodependientes en la isla de Tenerife y ha ayudado en este tiempo a miles de personas que han logrado salir del pozo de la droga gracias a la labor desinteresada de los trabajadores de una asociación que se ha convertido en un referente en lo que ayuda social a los drogodependientes se refiere.
04/01/2010 |
Sin embargo, la labor que desempeñan sus trabajadores cae, con
demasiada frecuencia, en el ostracismo y el anonimato que le confiere
la característica de estar circunscrita a las circunstancias personales
de sus usuarios en perenne lucha por superar sus adicciones. Por ello, la asociación organizó las I Jornadas de
Puertas Abiertas en el centro de día Cercado del Marqués en La Laguna.
Allí es donde monitores y usuarios se convierten en una gran familia
durante los seis meses de media que dura la terapia en el centro de
día. Sandra Negrín, trabajadora social y coordinadora del centro de día
de la Asociación San Miguel, explica que el objetivo de estas jornadas
es el de dar a conocer un servicio público y gratuito al que pueden
adscribirse cualquiera de los usuarios que forman parte de la red, así
como dar a conocer los diferentes recursos de los que dispone la
Asociación San Miguel.
Una media de 35 usuarios diarios, una parte representativa de toda
la población que acoge San Miguel, son los beneficiarios del centro de
día Cercado del Marqués, un servicio donde los usuarios ya están en un
proceso en el que han pasado un tratamiento de desintoxicación de sus
adicciones y donde se les ofrece un amplio abanico de diferentes
actividades terapéuticas, educativas y formativas.
El tiempo mínimo que los usuarios permanecen en el centro de día es
de, aproximadamente, seis meses aunque algunas personas
drogodependientes necesitan de un proceso más dilatado en el tiempo. En
cuanto al perfil de los usuarios, Sandra Negrín explica que suelen ser
hombres mayores de 35 años y que mucha de la población deriva de
problemas severos de alcoholismo y también de adicciones a la heroína y
la cocaína, los tratamientos que más se demandan.
El horizonte que para sus usuarios se levanta en San Miguel es muy
amplio. Existen multitud de talleres ocupacionales donde los chicos, a
lo largo de la mañana, se forman en actividades de cocina y labores
domésticas o de jardinería y mantenimiento.
Asimismo, la asociación cumple la necesidad de impartir terapias
diarias, tanto individuales como grupales y familiares. Sin embargo, no
queda ahí la cosa porque también debe incluirse el área educativa y de
ocio y tiempo libre que abarca desde formación para el carnet de
manipulador de alimentos, informática, cursos de costura o talleres de
carretillero.
San Miguel lleva más de treinta años realizando labores de apoyo y
asesoramiento a drogodependientes. En ese tiempo ha dado pie a la
creación de diferentes servicios de apoyo como, por ejemplo, el
proyecto de Servicio de Orientación Laboral (SOL) dirigido
especialmente a los usuarios de San Miguel donde se les ofrecen
diferentes directrices y se les orienta laboralmente. "Les enseñamos a
hacer currículos, cartas de presentación y tenemos una red de
diferentes empresas a las que derivamos pacientes, es decir, les
hacemos un seguimiento cuando ya se han reincorporado a la vida
laboral", explica Sandra Negrín.
De esta forma, el tratamiento no finaliza en el centro de día ni en
las cuatro Unidades de Atención al Drogodependiente (UAD) que existen
repartidas por el área metropolitana de la Isla sino que también se les
orienta para su futuro laboral.
La importancia de todo el proceso de reinserción social deriva en
que los usuarios se sientan integrados en la realidad del municipio.
Por ello, la Asociación San Miguel también participa en actos como el
Día de la Cruz, en el concurso de belenes o en la confección de una
alfombra el día del Corpus Christi.
A ello se une el proyecto de Trabajos de Beneficio a la Comunidad
(TBC) que se inició este año y que también sirve para que las personas
ajenas a la asociación la conozcan y sepan las actividades que allí se
desarrollan. Este proyecto consiste en que aquellas personas condenadas
a realizar trabajos para la comunidad por tener multas de tráfico
pendientes u otras causas, puedan efectuarlos en las instalaciones de
la asociación. Hasta ahora han sido ocho las personas que han efectuado
este tipo de trabajos en la asociación San Miguel.



