Boreal ayudó a 102 mirandeses a salir de la droga el último año, 27 más que en 2008

La mayoría de los enfermos, el 70%, son hombres con una media de edad que supera los 36 años

Lograr la reincorporación social del drogodependiente a través del diseño de un plan individualizado de intervención, así como sensibilizar a la sociedad de que la droga es un problema de todos es el objetivo general de Boreal; así es como se expone en la memoria del año 2009.

12/02/2010 |

Un total de trescientos sesenta y cinco días en los que dos trabajadoras sociales, una educadora y una monitora han atendido en alguno de los programas específicos que se realizan desde la asociación a 102 personas. Se ha superado la barrera del centenar, pero desde la asociación se apunta que eso no significa que se haya producido un incremento del 26%, "son personas que, de un modo u otro ya estaban relacionados con nosotros y en el transcurso del pasado año han optado por participar de alguno de los programas que se están llevando a cabo"; es lo que apunta de modo reiterado su presidente, José Ignacio Redondo.

Las cifras están ahí y se considera que son similares a las que puedan manejarse en ciudades de características poblacionales parecidas a Miranda. Del total de casos atendidos en Boreal durante el año 2009, la mayoría corresponden a hombres, concretamente 71; por lo que las mujeres que han decido recurrir a los servicios que se prestan desde la asociación mirandesa han sido 31.

La tendencia por sexos se mantiene más o menos similar entre las nuevas atenciones ya que el 35% corresponde a mujeres. El acceso a las sustancias estupefacientes, tal y como se refleja en todos los informes y estadísticas es "cada día más temprano". En relación con lo que sucede en Miranda eso está constatado, aunque no existe una estadística concreta. Lo que sí se conoce es la edad media de todos aquellos que han decidido acercarse hasta Boreal para intentar solucionar sus problemas de drogadicción. Las mujeres lo hacen un poco antes, la media es de 35 años, mientras que entre los varones se sitúa en los 36,4.

Uno de los programas más conocidos de los realizados por Boreal para propiciar una mejor calidad de vida de los mirandeses drogodependientes que intentan "alejarse" del consumo es el de dispensación de metadona. De hecho, las primeras experiencias en este sentido se llevaron a cabo ya en el mes de marzo de 1998. Este tratamiento de sustitución del síndrome de dependencia a opiáceos se suministró el pasado año a un total de 62 personas, también en su mayorías hombres; concretamente 40. También los beneficiarios de este sustitutivo son, en su mayoría, personas menores de 40 años, aunque próximos ya que entre ellos la edad media es de 39,6, frente a los 37, 5 de la mujeres. El programa de dispensación se mantiene en el tiempo porque al margen de existir demanda por parte de los enfermos, se está mostrando "como una intervención muy efectiva dentro de los tratamientos farmacológicos". Se incluye en otro genérico denominado de reducción de daños que contempla también el de educación para la salud o de reparto de preservativos. Aquí tenía cabida también el de intercambio de jeringuillas "que ahora ya no lo tenemos", porque los hábitos entre los consumidores "son otros".

La cifra de atenciones es variable según los meses; desde las 54 que se llevaron a cabo en enero, hasta las 44 que se produjeron tanto en agosto como en noviembre y diciembre. Y existe una explicación. "Algunos usuarios vienen diariamente, mientras que otros están en lo que se denomina sistema de turnos y reciben las dosis para varios días, incluso una semana". También se producen variaciones en cuanto al número de dispensaciones por razones como los trabajos directamente relacionados con la temporalidad. "Eso quizás se notaba más hace unos años", pero en épocas de vendimia o de recolección de otros productos se aprecia un notable descenso. "Muchos van a trabajar fuera y, aun siguiendo el programa, reciben su tratamiento en los lugares a los que acuden". También los períodos vacacionales tienen reflejo en estos datos estadísticos. De hecho en la época veraniega los datos están cerca de los mínimos.

Tomando como base el objetivo general de la reinserción social de los drogodependientes, Boreal se plantea también objetivos específicos tales como potenciar alternativas y, para ello desarrolla otros cinco programas más.

Facilitar información y orientar sobre el problema de las drogodependencias a todas las personas que lo solicitan, así como trabajar con los enfermos para derivarlos hacia programas de rehabilitación, son algunas de las tareas del programa de captación, acogida, motivación y derivación.

Dado que las drogas afectan a quienes las consumen pero "también a las personas de su entorno", en Boreal ayudan, asesoran y apoyan a las familias que sufren problemas de adicción y dependencias de algunos de sus miembros.

El programa de prevención y sensibilización tiene como principales destinatarios a los más jóvenes; para llegar hasta ellos el trabajo de la asociación se centra en campañas puntuales . A nadie se le escapa que uno de los riesgos de la adicción a las drogas son los problemas con la justicia. En Miranda quienes acuden a Boreal cuentan, si lo desean, con asesoramiento jurídico. El pasado año fueron beneficiarias de este programa un total de 53 personas. Lo más significativo es que seis pudieron evitar el ingreso en prisión al estar supervisados por Boreal. Tres se acogieron a cumplimientos alternativos, dos tuvieron que abonar sanciones administrativas y uno desarrolló trabajos en beneficio de la comunidad".

La incorporación sociolaboral es otro de los objetivos y por eso desde Boreal se trabaja con la idea de facilitar a los usuarios habilidades que les permitan acceder al mercado. En la actualidad son seis las personas que participan en un taller ocupacional. "En colaboración con la empresa Index, realizan una tarea remunerada de montaje de piezas".

Además, y dentro del programa de punto de encuentro promocional, disponen de un módulo de alfabetización, otro de ocio y tiempo libre y el destinado a educación para la salud. "En ellos tienen la posibilidad de adquirir hábitos que han ido perdiendo mientras han sido consumidores". La tarea realizada durante 2009 está plasmada en la memoria anual. Ahí están los datos que según los responsables de la asociación "son muy similares a los que hemos venido manejando en años anteriores".