Tomás Hernández, secretario general del Plan Nacional sobre el Sida, visitó ayer la Casa San Lorenzo de la Cruz Blanca en Huesca

Tomás Hernández conocía la labor que desarrollan los hermanos de Cruz Blanca, ya que colabora con ellos desde el Ministerio de Sanidad y Política Social y la valora de forma muy positiva

El Plan Nacional sobre el Sida está inmerso en un proceso de fortalecimiento de la relación con las comunidades autónomas, y dentro de ese programa, su secretario general, Tomás Hernández, se desplazó a Aragón y en concreto a Huesca, donde visitó la Casa Familiar San Lorenzo de los Hermanos de Cruz Blanca, acompañado de Jacinto Lorea, director del Servicio Provincial de Salud y Consumo, y conoció de primera mano el programa de atención residencial a pacientes con VIH.

11/03/2010 |

El secretario general del Plan Nacional sobre el Sida reconoció que la situación de la enfermedad en España, y en Aragón en particular, no es mala. "La tendencia en la mayoría de la población general y en la mayoría de los grupos de la población es hacia la estabilidad, con algunos grupos de la población en los que no es así y en los que está empeorando un poco, por ejemplo los hombres que tienen relaciones sexuales con hombres. Pero, en general, la situación no es mala", señaló.

En cualquier caso, Tomás Hernández advirtió que, pese a todo, no hay que relajarse. "Debemos seguir poniendo esfuerzos en la prevención y, sobre todo, hay una labor muy importante de toda la sociedad: tenemos que comprometernos para no discriminar a las personas con VIH".

Hernández insistió en que, desde su punto de vista, la discriminación de la sociedad en general a los enfermos de sida "es una de las cosas en las que estamos un poquito peor en este país. El respeto y la aceptación e integración plena socialmente de las personas con VIH, es un compromiso que lo tenemos todos, y el reto es aceptar e integrar a estas personas".

El secretario general del Plan Nacional sobre el Sida llamó la atención sobre este hecho, y más en un momento en que toda la sociedad conoce como se transmite el virus, y reiteró que "no hay ningún problema por compartir nuestro trabajo, nuestra vida o nuestra casa con personas con VIH, porque cuando tienen un tratamiento adecuado pueden hacer una vida absolutamente normal".

Sí que llamó la atención respecto a "ese tercio de personas infectadas por VIH que no lo saben" y abogó porque "cualquiera de nosotros que hayamos podido tener una práctica de riesgo, que puede ser simplemente una relación sexual con una persona en la que no hemos utilizado preservativo y no conocemos su seroestatus, en ese caso deberíamos hacernos una prueba de VIH, no estaría de más". De hecho, animó "a todas las personas que hayan tenido alguna situación de riesgo a que se la hagan".

Tomás Hernández conocía la labor que desarrollan los hermanos de Cruz Blanca, ya que colabora con ellos desde el Ministerio de Sanidad y Política Social y la valora de forma muy positiva porque "es una labor importante".

Recordó que para muchas personas con VIH la situación ha cambiado radicalmente desde que se introdujeron en el año 1996 los tratamientos antirretrovirales de alta eficacia. "Ya no es una enfermedad mortal, y con cuidados las personas van bien y tienen un pronóstico de vida similar al de otras con enfermedad crónica".

Pese a todo, reconoció que "debido a que muchas personas con VIH están en una situación de exclusión social, a veces instituciones y centros como el que tienen en Huesca los hermanos de Cruz Blanca, siguen siendo necesarios".

El hermano Juan Vela agradeció su visita a la Casa familiar San Lorenzo, que desde 1993 trabaja con personas afectadas por VIH. En la actualidad acoge a doce enfermos de sida, aunque en estos años han pasado por sus instalaciones "un centenar de seropositivos de los que muchos han fallecido".

de tipo infeccioso", e informó de que si la iniciativa "Retomemos" es buena se apoyará al Gobierno de Aragón para difundirla a otras CCAA.